HABLEMOS CON LETRAS

No hablemos de milagros, de costumbres y manías; ni de olvidos, ni de melancolía.

Hablemos de papel picado, de resacas, de armonía. De palabras claves, de dichos populares, de libros de cuentos, de historietas y de magia. 

No discutamos sobre la contaminación, las guerras y las discriminaciones, no debatamos sobre si es preferible reír o llorar. No gastemos el tiempo hablando de puede ser, de tal vez o de quizás. 

Ni de debería haber pasado, ni de pudo ser, ni de antes de ayer. 

No hablemos del dolor, no nos expliquemos los sentimientos, no desenredemos los pensamientos. 

Cantemos nuestras canciones preferidas, bailemos en el living que imaginamos hasta caer exhaustos hasta olvidar las letras hasta decir me duele la panza de tanto reirme, me duele el corazón de tanto sentir, me arden las manos de tanto tocarte, y soy feliz. 

Y después, después hablemos de pasado mañana, de corazones llenos, de cabezas vacías, de alegrías mutuas. De hacer el amor. 

Y vayamos a dormirnos abrazados, y soñemos que estamos separados, y despertemos extrañándonos.

Camino al Valhalla


Bueno, aterricé acá... espero que sea útil, divertido o simplemente catártico para mí, y para cualquiera que lea esto. 

 Tal vez sea una escritor floreciente, tal vez ya sea una escritor fracasado y resentido... no lo sé. En fin...
este es el principio o tal vez el final. 

 ¡A empezar!