El Principito llegó al planeta V345 para alimentar a los conejos hambrientos. Estos tenían días que no habían probado bocado y cada vez se ponían inquietos saltando por todas partes por el pequeño planeta. Ansiosos, podían observar como transitaban los tripulantes del planeta vecino y el Principito sabía que no se quedarían tranquilos sin alimentos. Los conejos podrán idear mil formas para llegar a su propósito, sin importar a que planeta fueran.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario